
En nuestro país, la conciencia aseguradora no está muy arraigada, ¿qué quiere decir esto? Que la decisión de contratar coberturas está fuertemente vinculada a la obligatoriedad. La cultura aseguradora no se construye sólo desde la obligación legal sino desde la comprensión de que cualquier persona puede sufrir una pérdida inesperada. Estar cubiertos no nos deja exentos de los riesgos, pero sí nos da herramientas para ponernos de pie más rápidamente.












