
Ante nuevos sistema de subsidio al gas senadores patagónicos proponen modificaciones
Señal Calafate
El proyecto ABRIGAS, denominado Sistema de Abrigo Sostenible de Acceso al Gas, propone modificar el esquema de asistencia para que las facturas de gas tengan en cuenta tanto la situación económica de cada hogar como las condiciones climáticas de la región donde vive.
La iniciativa es impulsada por los senadores patagónicos Ana Marks, Carlos Linares, Cristina López, Martín Soria, Daniel Bensusán y Alicia Kirchner. Su presentación fue anunciada para hoy miércoles 28 de octubre de 2026 en el Senado de la Nación.
El proyecto abre una discusión sobre cómo se distribuyen los subsidios, qué parte del costo debe afrontar el usuario y qué responsabilidad tiene el Estado en garantizar el acceso a la energía.
Qué cambió en la Patagonia
Según la Resolución 299/2026, publicada el 27 de octubre, el nuevo esquema establece una bonificación del 50% sobre el precio del gas para los usuarios residenciales de la Patagonia. Pero ese descuento se calcula sobre el componente gas, no sobre el total de la factura.
Un ejempo que ayuda a entender la situación:
Precio del gas consumido: $100.000
Bonificación del 50% sobre el gas: −$50.000
Gas después del descuento: $50.000
Transporte, distribución, impuestos y otros cargos
Se suman aparte
El usuario termina pagando más de $50.000 porque el descuento no necesariamente alcanza a los demás conceptos de la factura.
Entre otros puntos el nuevo sistema contempla bloques de consumo base. Si un hogar utiliza más gas que el volumen alcanzado por la bonificación correspondiente, el excedente puede tener un tratamiento distinto.
¿Qué pasa en Santa Cruz?
En Santa Cruz se mantiene la bonificación del 50% prevista para la Patagonia, pero eso no garantiza que cada usuario reciba el mismo descuento efectivo que antes.
La diferencia central es que el régimen anterior contemplaba una bonificación sobre la tarifa diferencial con un alcance distinto, mientras que la nueva reglamentación determina el descuento sobre el precio del gas consumido. Por eso, dos hogares de una misma localidad pueden experimentar variaciones diferentes según su consumo, tarifa y beneficios adicionales.
En síntesis: Zona Fría sigue vigente, pero cambió la forma de aplicar el beneficio. La factura puede subir porque el descuento no cubre necesariamente todos sus componentes, porque cambia el precio del gas o porque parte del consumo queda fuera del bloque subsidiado.
El proyecto de senadores
La iniciativa plantea cinco cambios principales en la política de subsidios al gas:
1. Restablecer integralmente el régimen de Zona Fría
Busca recuperar un esquema de protección más amplio para los hogares de las regiones con mayores necesidades de calefacción, frente a los cambios introducidos en el sistema de subsidios.
2. Diferenciar las bonificaciones según los ingresos
Propone que la asistencia tenga en cuenta la capacidad económica de las familias, con especial atención a los hogares de ingresos bajos y medios.
3. Ampliar el consumo de gas subsidiado
Busca aumentar los volúmenes de consumo protegidos para contemplar las necesidades de calefacción de las zonas de bajas temperaturas.
4. Crear un mecanismo frente a aumentos extraordinarios
Incluye un bono de compensación para el volumen de consumo protegido, con el objetivo de amortiguar el impacto de subas excepcionales del precio del gas.
5. Priorizar el abastecimiento interno
Plantea recuperar el autoabastecimiento de hidrocarburos como objetivo de interés público nacional y procurar que la energía producida en el país llegue al mercado interno a precios razonables.
El contexto: qué cambió con el régimen de Zona Fría
Durante años, el régimen de Zona Fría permitió aplicar descuentos en las facturas de gas de usuarios residenciales de determinadas regiones del país, entre ellas la Patagonia. El sistema reconocía que las necesidades de calefacción y los niveles de consumo no son iguales en todo el territorio argentino.
Este año el Gobierno nacional avanzó con un nuevo esquema de subsidios energéticos focalizados. Ese sistema busca concentrar la asistencia estatal en determinados hogares según sus ingresos y condiciones socioeconómicas.
En ese marco, la Ley 27.828, sancionada el 24 de septiembre y publicada en el Boletín Oficial el 13 de octubre de 2026, modificó el régimen de Zona Fría. La norma mantuvo una compensación específica para la región patagónica y estableció una bonificación adicional para determinados usuarios residenciales, condicionada a los requisitos del régimen de subsidios focalizados.
El punto central es qué usuarios reciben la ayuda, cuánto consumo queda cubierto y qué porcentaje de la factura debe pagar cada hogar.
La propuesta ABRIGAS pretende ampliar esa protección y recuperar integralmente el esquema anterior, aunque sus efectos concretos dependerán del texto definitivo, su tratamiento legislativo y las condiciones que finalmente se aprueben.
Presentación del proyecto
La presentación anunciada para este miércoles 28 de octubre constituye el inicio de una nueva discusión parlamentaria.


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