
Flybondi atraviesa una crisis histórica y crece la incertidumbre sobre la conectividad aérea
Señal Calafate
La crisis operativa que atraviesa Flybondi suma nuevos capítulos y genera preocupación en distintos destinos turísticos del país. La aerolínea, que en los últimos años se consolidó como una de las principales opciones de bajo costo para viajar dentro de Argentina, acumula más de 2.500 vuelos cancelados en los últimos doce meses y recientemente llegó a operar con una sola aeronave disponible.
La situación cobra especial relevancia en El Calafate, donde la empresa anunció meses atrás la suspensión total de sus operaciones durante la temporada baja. La medida comenzó a regir a fines de abril y se extenderá hasta septiembre, dejando a la localidad sin vuelos de la compañía durante más de cuatro meses.
Cuando Flybondi comunicó la cancelación de toda su programación invernal hacia El Calafate, la explicación estuvo vinculada a una readecuación de la oferta por la baja demanda estacional. Sin embargo, los problemas operativos que hoy enfrenta la empresa agregan nuevos interrogantes sobre el futuro de sus servicios y sobre la recuperación de frecuencias en los destinos del interior.
De acuerdo con información publicada por medios nacionales, entre junio de 2025 y mayo de 2026 la compañía canceló más de 2.500 vuelos y afectó a cientos de miles de pasajeros. Además, durante los últimos días llegó a operar con una sola aeronave activa debido a inconvenientes en el resto de su flota.
La crisis también se refleja en los indicadores de puntualidad y cumplimiento de servicios, aspectos que han generado reiterados reclamos de pasajeros y observaciones de organismos del sector aeronáutico.
En el caso de El Calafate, la suspensión de operaciones de Flybondi significó una nueva reducción en la conectividad aérea durante la temporada baja. La compañía había sido una de las protagonistas del crecimiento del mercado aerocomercial local en los últimos años, ofreciendo una alternativa de bajo costo para residentes y turistas.
Mientras la empresa intenta estabilizar su operación, el sector turístico observa con atención la evolución de la situación. La conectividad aérea sigue siendo uno de los factores más importantes para la actividad económica de la localidad, especialmente en un contexto donde cada frecuencia aérea resulta clave para sostener el flujo de visitantes.








