
Hipertensión: la amenaza invisible
Guido Bonelli
La hipertensión arterial es el principal factor de riesgo para las enfermedades cardiovasculares, una de las principales causas de muerte en todo el mundo. En Argentina, se ha convertido en una epidemia silenciosa: aproximadamente el 36% de los adultos padece esta enfermedad, una cifra que preocupa a los especialistas.
El subdiagnóstico es especialmente grave: miles de personas conviven con la enfermedad y no lo saben. De acuerdo con el doctor Rodrigo Sabio, médico clínico certificado en hipertensión arterial y director del Centro Médico Sabio en El Calafate, “en Argentina, un 40% de las personas que tienen hipertensión no lo saben. La falta de diagnóstico es un problema cada vez mayor, porque esos pacientes no están tratados adecuadamente”.
Según Sabio, “el diagnóstico de hipertensión es muy sencillo. Se trata de tomar la presión arterial de manera adecuada, con dispositivos apropiados. Se puede realizar en la consulta médica y está al alcance de todos”.
El especialista enfatizó la importancia de los controles anuales de salud, que permiten llevar un registro de los cambios de la presión arterial, los factores de riesgo e incluso el estilo de vida. “Son una herramienta de prevención fundamental”, afirmó.
¿Cuándo una persona es hipertensa?
La hipertensión arterial es una afección que generalmente no presenta síntomas, pero sus consecuencias pueden ser realmente graves: infarto, accidente cerebrovascular e insuficiencia renal son algunas de las complicaciones que pueden desarrollarse sin un tratamiento adecuado.
Según explicó Sabio, “en Argentina definimos hipertensión arterial con valores por encima de 140/90 milímetros de mercurio (mmHg). Cuando esos valores se mantienen en el tiempo, podemos confirmar el diagnóstico de hipertensión. Este punto de corte no quita que valores levemente inferiores no sean preocupantes. Pacientes con presión arterial elevada y cercana a estas cifras deben controlarse con mayor frecuencia, ya que tienen más posibilidades de desarrollar hipertensión”.
Una enfermedad de todas las etapas de la vida
El doctor Sabio señaló además que la hipertensión arterial puede afectar a personas de todas las edades. “Si bien la hipertensión tiene bases genéticas, es una enfermedad multicausal. Por eso, los antecedentes familiares son importantes, pero también es necesario controlar y buscar diagnósticos en la población general”, puntualizó.
Las cifras de prevalencia en adultos mayores alcanzan el 70%. Esto se debe a que, con el paso de los años, aumenta la rigidez arterial. “Los vasos sanguíneos se vuelven más rígidos y ocurren fenómenos orgánicos y hormonales propios de la vejez que hacen que la presión arterial se eleve”, explicó Sabio.
“En pacientes jóvenes, el grado de desconocimiento de la enfermedad es mayor. Si bien es menos frecuente que en adultos mayores, la falta de controles hace que casos realmente graves no sean detectados a tiempo. En la niñez también puede haber hipertensión arterial, sobre todo por causas secundarias, como enfermedades renales o endócrinas”, sostuvo el especialista. “Tomar la presión arterial siempre es fundamental: cada contacto de un paciente con el sistema de salud es una oportunidad de diagnóstico, sin importar la edad”, concluyó.
La sal, el enemigo en la mesa
Mantener un estilo de vida saludable, no fumar, realizar actividad física y evitar el consumo excesivo de sal son medidas prácticas y efectivas para prevenir la hipertensión.
“En Argentina, el consumo de sal duplica la recomendación de la Organización Mundial de la Salud. Según los últimos reportes, estamos entre 8 y 10 gramos diarios, cuando deberíamos consumir la mitad”, enfatizó Sabio.
El problema no es solo la sal del salero, sino también la que se encuentra de forma oculta en los alimentos ultraprocesados. A partir de la Ley N.º 26.905 de Promoción de la Reducción del Consumo de Sodio en la Población, sancionada en 2013, el Código Alimentario Argentino (CAA) establece límites máximos de sodio para distintas categorías de alimentos.
Para un adecuado control de la ingesta diaria, se recomienda leer las etiquetas y prestar atención a los octógonos que indican qué productos contienen sodio agregado. “Tenemos que estar atentos y poder hacer un seguimiento nutricional. Estos hábitos saludables son recomendaciones para todas las personas, no solo para quienes tienen hipertensión”, señaló el especialista.
Perspectivas y tratamiento
El control de la hipertensión es posible y el tratamiento suele ser sencillo. La adherencia al tratamiento farmacológico —es decir, el cumplimiento por parte del paciente— es fundamental para mantener los valores de presión arterial dentro de los rangos esperados.
Con foco en la prevención, el Consenso Argentino de Hipertensión 2025, elaborado por la Federación Argentina de Cardiología y la Sociedad Argentina de Hipertensión Arterial, insiste en la necesidad de implementar programas de detección temprana, campañas educativas y garantizar el acceso equitativo al sistema de salud para el tratamiento de esta enfermedad.



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