
El fuego se desató esta mañana sobre la calle Pirulo Gómez. Bomberos lograron controlar las llamas y evitaron pérdidas totales. Un operario fue asistido por quemaduras.


Es una moda que cada vez se más en El Calafate, principalmente entre los jóvenes. Este accesorio es el artículo más vendido en la Expo Soy que se desarrolla este fin de semana en SUM Municipal.
08/06/2024
Señal Calafate
La nueva tendencia de niños, jóvenes y adultos de usar un patito amarillo sobre la cabeza o en la vestimenta creció notoriamente en la Argentina y comenzó a sumar adeptos en El Calafate en las ultimas semanas.
Comenzó a hacerse viral en Asia, y se replicó en otras partes del mundo, donde comienza a ser furor.
Las personas llevan el patito amarillo sobre la cabeza, con una vincha o un broche y también prendidos a la ropa. Convirtiéndose también en tendencia en las redes sociales.
En la Expo Soy, que se realiza este fin de semana en El Calafate, se consigue a un precio de $2.500 o 3 x $6.000. Desde los últimos días, también se los consigue en tiendas de accesorios o souvenirs.
El origen del patito amarillo
En Asia, el color amarillo se asocia con la felicidad, la alegría y la energía positiva, por lo que llevar este juguete podría representar una señal de optimismo, bajo la idea de estar feliz y de contagiar esa sensación a los demás.
Según publicó el Diario La Nación, el origen de esta tendencia también parece estar vinculado con el adjetivo japonés “kawaii”, que se traduce como “lindo” o “tierno”, y describe a una cultura que busca celebrar todas las cosas lindas y adoptar a algunos personajes como la “encarnación de sentimientos positivos”.
Al mismo tiempo, en algunas culturas -como en Taiwán- los patitos amarillos representan la buena suerte, por lo que al usarlos se están atrayendo buenas energías.


El fuego se desató esta mañana sobre la calle Pirulo Gómez. Bomberos lograron controlar las llamas y evitaron pérdidas totales. Un operario fue asistido por quemaduras.

Mientras la temporada sigue en curso, el guía Facu Epul comparte cómo se vive el avistaje responsable en la estepa del noroeste de Santa Cruz: tiempos largos, escucha atenta y una experiencia que no se mide solo en encuentros.

El hecho ocurrió durante la madrugada en la intersección de las calles De Agostini y Alte. Brown. Uno de los involucrados fue sorprendido dentro del local y una mujer intentó interferir con el procedimiento policial.